viernes, 22 de febrero de 2013






Te necesito.


En nuestro encuentro lo único que puedo recordar fueron tus manos aquellas manos que me enloquecían cuando rozaban mi piel haciéndome arder en llamas esa pasión oculta que vivía en mi y si la que solo tu provocabas con un solo roce de dedos sobre mi espalda, esa sensación de que entraras en mi vida y no salieras ya nunca más, oh! que sensación de grandeza, me siento tan pequeña ahora que no estás... 

Como no sentirme de esa manera? si solo tú me hacías sentir que el mundo era un grano de arena debajo de mi cama, nuestra cama... esa que guarda secretos de los dos, pasión, momentos... Únicos... 


Y dime... Ahora que hago si quiero volver a sentirme como la única cosa inexplicablemente sexy que existe en el mundo?
te necesito...

Recuerdo aquella noche, la ultima...
Fuimos dos en uno, nuestros cuerpos se envolvían de pasión, nuestros latidos aumentaban como un corredor aumenta la cifra de su kilometraje en la carrera que lo nombra ganador, tus manos moldeaban una escultura perfecta y única desnuda, mi cuerpo....
Mis gemidos acompañados con tus besos al final de mi cuello comenzando desde el lóbulo de mi oreja, tus caderas hacían el severo movimiento de como quien cabalga la mayor bestia de los caballos... Tus dedos entrelazaban en mi cabello como quien juega con el agua de un cálido rio por la mañana y mis pechos rozaban el tuyo haciéndome sentir un pequeño frio por todo el cuerpo erizando mi piel... Te necesito.

Acabamos terminando en la cocina jugueteando y viendo el sol mientras la cafetera colaba aquella dulce adicción que te encantaba de mí...
                                                     
                                                        Dime ahora, si no me necesitas..

No hay comentarios:

Publicar un comentario