jueves, 6 de junio de 2013

Quiero dormir

Desperté con ganas de seguir durmiendo. 
tengo semanas sin sonreír y si es algo no es totalmente cierto,
desperté con tristeza y algo de frío en el pecho,
de esos que se sienten cuando sabes que nadie te espera.
Ya no reviso mi teléfono, mi buzón o mis redes sociales, se que no hay nada que me importe,
Hoy no se que hacer, si seguir o rendirme, si llorar o mantenerme dormida,
anhelo que estos días pasen rápido y que algún Dios, de esos que tanto creo,
me ayude a superar esto.
Porque hoy, siento que estoy más abajo del subsuelo.

 
Estoy preocupada, tengo un vacío en el estómago y no es apetencia.
Tengo miedo, ansiedad, nervios y tristeza impregnada. 
Siento vivir en un ciclo que aún no puedo cerrar y aunque las señales ya sean muy claras 
y mi razón diga ''basta'', el pecho habla en otro idioma. 
No puedo evitar sentir escalofríos y cosquillas, insomnio y falta de apetito... 
No puedo dejar de sentirme acompañadamente sola,
 siento que odio las noches porque nadie está despierto, 
nadie me distrae, el sueño se va y mi mente actúa como verduga para tirar a matar. 
Me dijeron que escribir es bueno para empezar a extraer y aplacar estas angustias,
 y es lo que definitivamente he comenzado a hacer. 
Estos sentimientos que tengo hoy, los dejo fuera de mi y me permito dormir en paz.

lunes, 3 de junio de 2013

Mayo 2:30am

     Si, a lo mejor no fue con quien soñé pero que real lo viví con el equivocado. Temerosa lo dudé varias veces, en mi afán de creer que era una estúpida venganza, ¿de que hablaba? si ya ni lo recordaba, dentro de mi existía la predisposición de sentirme deseada nuevamente. Mi subconsciente siempre jugando al escondite y apareciendo cuando menos lo espero, no tomé en cuenta su presencia y proseguí a entregarme entera, a disfrutar de su pasión desbordada y de su tacto sobre el mío, por un efímero momento luché con mis ya escasos síntomas de moralidad y reverencia absoluta a lo que creía debía ser lo correcto, mis endorfinas al máximo nivel y su respiración a dos centímetros de mi boca, de mi dulce boca... Según su propia autoría. Yo estaba perdida, y a penas si me había tocado.

     Lo observé, es la tentación personificada, lucía totalmente comestible, él con su fiebre de testosterona! Empezó besando mis labios, esos que uso para mentir y jugando vagamente con mi lengua en la hegemonía de creerse dueño de ella, rozaba su barba de un par de días sobre mi cuello.. él sabe que eso me vuelve loca, usó su nariz para aspirar el aroma que yo desprendía y decirme al oído: ''Que delicioso olés, cariño'' a flores, esa que uso siempre y que nadie sabe su nombre. Bajando suavemente continuó hacia la exquisitez del placer inocuo de mis pechos, creo que recordó su crianza, porque parecía encantado y risueño, de manera sutil usaba sus manos para arroparlas, yo enajenada y tímida por lo pequeñas que son, él admirado por lo natural que soy.

     Besaba mi vientre y mi ombligo, creo que con la esperanza de creerme una Diosa griega, o al menos, así me sentía yo, admirada por completo! Deseada y querida por este majestuoso hombre. Aun estaba muerta de miedo, pero creo que lo disimulé bien, porque seguía extrañamente concentrado en la faena.
Prosiguió y mis folículos capilares despertaron y retumbaron a 5.5 grados en la escala de Ritcher, viajé a la tierra del nunca jamás y volví. Disfrutaba verme extasiada, besaba ahora, los labios con los que lo contento, ''que majestuoso órgano tenés en esa boca y que bien lo usás'' pensé.. Pero preferí no decirle palabra más allá que un par de gemidos, esos que se escuchaban en toda la habitación, la casa, la cuadra... Es como si hubiese encendido un botón desde mi interior.

     Me sentí entonces, indefensa al ver sus ojos posados en los míos, mientras me dejaba ''elegir en que posición ver las estrellas'' sus grandes manos encajaron perfectamente en mis caderas. No apartó nunca la mirada de mi, ni sus manos... Mi miedo se convertía en ansiedad de saberme suya, tan suya. Nunca había pertenecido tanto a alguien, ni siquiera a mi misma. Me sentí tan grande en ese momento, en ese pequeño momento me creí dueña del mundo, o al caso, dueña de su mundo. Me moví entonces para estar posada sobre él y disfrutar en vista VIP su expresión, sonreía, y entre murmullos y miradas me decía algo más; que en la prisa de la situación no logré descifrar, no no, no quise descifrar.
Bajó sus manos explorando mi espalda, sentí que contaba cada marca en el anhelo de grabarse la ubicación exacta en su memoria, se deleitó con lo que según él es lo que más le gusta de mi, ''hermosas'' susurró, mientras encajaba sus uñas y afincaba imponiendo su fuerza varonil contra mis nalgas.

     Me enseñó ciertas cosas, él aprendió otras tantas, y a pesar de su vasta experiencia se sorprendió al saber unas tantas mías, que quizá alguna otra mujer de esas tantas que había conocido, en su ataque de timidez y honradez se le olvidó mencionarle, yo sin ningún tabú le expliqué. Que bien me sentí, parecíamos dos niños jugando a ser mayores, él usaba sus prácticas como motor de arranque, yo mis conocimientos como gasolina. Creo que fueron horas, perdí la cuenta de algo un tanto doloroso pero que no se repite, por lo que significó.

     Encima de mi, no hacía más que respirar como corredor de 100 metros planos y yo sonriendo como idiota, haciendo esos ''soniditos'' agudos, por un pleno instante sentí temblar mis piernas, ya no era la cama y las cobijas sudorosas lo que me sostenían, eran las suaves texturas de lo que se le puede llamar ''cielo'' o algo así, no sentí más mis extremidades y subí a una nube de golpe! Wooww! sentí una relajación que ningún spa lograría, sentí gritar en un desierto con todas mis ganas exhalando todo lo malo y quedándome sin aire, sentí descender entonces, con las piernas cruzadas sobre un buen sofá, un par de lentes ''rainbow'' puestos, un café al lado, un buen cigarrillo en mi mano izquierda y una sonrisa medio idiota.. Me sentía regía, y él lo pudo notar.

     Que experiencia tan gratificante, casi como sacar buenas notas al final del semestre, como pasar un fin de semana con los amigos, como saltar en beinjing, como lanzarse a una piscina, como inhalar y exhalar un humo mentolado de esos que tanto me gustan... La lista es interminable, es una catarsis total y absoluta.
Aún tenía mis dedos enredados en su cabello, aún tenía mis piernas cruzadas entre sus caderas y no me había arrepentido para nada, en haber sido yo, quien quitara su franela y desabrochara el botón de su pantalón.

     Me posé sobre él a horcajadas, maravillada por supuesto, de sus grandes dotes naturales, y decidí volverme la Diosa que tanto me gusta ser, fui tan seductoramente inocente, que quizás él no era consiente hasta ese momento de lo que se le venía... Saboreando y usando las comisuras de mis labios para probarlo, fue plácido verlo inclinar su cabeza hacia atrás, sabía que lo estaba haciendo bien, llegó a la luna donde yo ya había pisado hace un par de minutos, sonriendo también como idiota, pero que idiota tan lindo! extasiada de su sabor, le dije: ''que bien sabés'', sonrió un poco temeroso y me plantó un beso imponiendo jerarquía, en realidad la tenía, jamás fui tan de alguien.

     Terminamos mirando el techo como par de aventureros, como fugitivos, hasta que nos miramos varios minutos después, yo complementamente desnuda, sin temor a nada, ¿Ya qué no había visto de mi? si me besó hasta el reverso de mis lunares. Vi sus maravillosos ojos café achinados y su piel tostada, me derretí. Lucíamos casi bíblicos
Entonces, me pregunté ¿Qué era lo que entre murmullos me decía hace un par de horas atrás?. Al parecer, por mi frente pasó una marquesina, porque sin preguntarle en voz alta me contestó, diciendo: ''Te quiero...'' Me llamó la atención cuan reales sonaron esas palabras, dos pequeñas palabras y mi mundo entero se detuvo, aún conmovida con sus ojos claros, nunca se lo que está pensando, a veces, es tan cerrado, como un estado aislado, no supe que decir y sonreí... Enseguida entendió, que al parecer podría haber una próxima vez... Una segunda vez...



     Creo que él también concuerda conmigo, cuando aquí rememorando ese épico momento, puedo deducir en una cosa:

''Ese día no nos amamos, es cierto... pero como nos quisimos..''

sábado, 1 de junio de 2013

Algo así más o menos

     Ya saben lo que se dice ''escribe de lo que sepas'' y escribir de la vida, es indefectiblemente escribir de vivir, del amor, del desamor, de las felicidades, de las tristezas, de los triunfos, de las victorias, de los sinónimos y sus antónimos.. de mi.. 
A menudo, escucho decir que soy árida, baldía, devastadora, fría.. Eso es algo que no me enorgullece ni me mortifica.. Simplemente me da igual. Antes, no era de esa forma, antes influían sobre mi persona muchos factores, pero ya de eso estoy cansada de escribir, por ahora.

     Todas las personas llevamos dentro, una especie de ''identidad secreta'' y la vida que todos ven, por ejemplo, tenemos a ''Batman'' que es un filántropo millonario llamado Bruno Díaz, él en realidad es Bruno Díaz, no batman, eso sólo es un traje, un camuflaje que le ha hecho ser reconocido por muchos, admirado, ha sido su escape y su venganza, esa es su vestidura.. Frente a los demás, camuflaje que de hecho le ha llevado a perder muchas cosas.

     Tenemos también a Peter Parker, el que se esconde debajo de la indumentaria de ''Spiderman'' que lo ha conducido incluso a dejar al lado al amor verdadero por ir en busca de lo que cree correcto, siempre anhelando ser sólo peter, el peter que mary-jane conoce a la perfección.

     Sin embargo, está también el hérore clásico de años ''Superman'' él es distinto, a contrario de los otros, él se esconde bajo la ropa de Clark Kent, esto es, que él por no ser de este planeta tiene que adaptarse a la vida cotidiana, adaptarse a la mortalidad de la ciudad, el trabajo, la casa, los labores, ser simplemente humano. Cuando fue hallado de niño, lo encontraron con esa manta roja y esa ''S'' que lo identifica, es decir, que el naturalmente es un héroe que se esconde entre la multitud, fingiendo ser tímido, humilde y desprovisto. Cuando en realidad es un hombre fuerte; lucha diariamente por encajar en un mundo que no es el de él, un mundo distinto, loco de atar. Sobreviviendo cada día a la insufrible y agotadora rutina... Ahh, la rutina, debastadora, que carcome todo a su paso. 

     Ya entienden de lo que hablo?. quizás se identifiquen con uno de ellos, o tal vez con ninguno.. Yo con el último. 

     Juzgar a alguien por como quien es ahora es menospreciar por lo que tuvo que pasar en el ayer, y es fácil conceptuar acerca de algo que no se ha vivido, todos lo hemos hecho, hasta que nos toca ser las víctimas.

     Me dicen que ''actúo'' léase: ''ACTÚO'' como una mujer fría y calculadora, que 'aparenta no importarle nada ni nadie' que delicado decirlo, sobretodo que son los que menos me conocen, ciertamente cada día a día me ha enseñado a ser más fuerte y dura, pero no actúo frente a lo que simplemente se le puede llamar ''no me nace'', a lo largo de mi vida he visto ir a seres queridos, me he visto caer con todos viéndome y sin recibir ayuda, he visto destrozar un par de sueños propios y ajenos, he visto morir amores y renacer otros nuevos y he vivido la locura de una vida prestada, sin embargo, no he dejado de ser yo.

     Yo no soy una mujer con unos y la contra cara con otros, soy igual a donde voy y si de algo me enorgullezco es de ser la misma a donde voy, no finjo lo que no soy para agradar, para ser aceptada, si no me cae bien una persona no soy hipócrita, y suelo estar cuando alguien que de verdad me importa me necesita. 
     Como toda persona no soy un morral de virtudes, tengo mis debilidades y mis defectos, y estoy mamada de que resalten mis defectos como muros que quieren derrumbar, para intentar ser los primeros que puedan domar a la bestia que llevo dentro. A veces, sólo se necesitan compartir esos defectos para hacerlos más pequeños, no luchar directamente contra ellos, las bestias heridas se atacan para sobrevivir, y sinceramente ya me ha mermado esta autodefensa.

     No se exigir sin dar, estoy consciente que siempre he dado lo mejor de mi, y como todo perfeccionista se que nunca será suficiente. Soy una puta contadicción, y una típica utopía en algunas malas lenguas. 

     Pueden decir lo que quieran, total no es mi incumbencia lo que opinen de mi, mientras yo esté clara de lo que soy. 
     Quieren conquistarme y no saben descifrarme, quieren darme amor y no saben lo que significa. Creen que yo no creo en el amor, ¿Acaso una cosa tiene que ver con la otra? que sea cortante, no significa que no crea en el amor, claro que creo, es como afirmar que algún día no fui feliz con su presencia en mi vida, eso es totalmente falso. o peor aún, es como decir que alguien que ya murió no existió en tu vida por el simple hecho de que ya no está, de que murió.. Es patético, y lo cierto, es que las personas que dicen ''no creer en el amor'' son los que alguna vez lo sintieron de una manera inconmensurable. 

     Sólo que los sentimientos y emociones (o como se le pueda llamar a esas mariqueras que siente el organismo humanos para reflejar la presencia de endorfinas haciendo estragos) son como la salud.. Se podrá tener todo, dinero, placeres, lujos, todo o nada.. Pero cuando se joden se joden, es algo irremediable. 
     Yo no me quejo de las decisiones que me hicieron ser lo que soy, yo busqué experimentarlas y ahora soy mejor mujer, persona y mortal. Y me vale madre si creen que no es así. 

     Parece que la soledad hace de las suyas, pero también ayuda. a saber lo que de verdad se quiere, los hombres con las decepciones se vuelven mas fuertes, más duros de romper. Nosotras con ellas, nos volvemos más exigentes. Me importa un carajo sentirme enamorada, ya eso lo viví, y supe su realidad y sus sin sabores, simplemente se busca estabilidad, eficacia, solidez (y aunque suene como estrategias empresariales) es lo que quiero, puede que no me pase la vida sintiendo mariposas en el estómago, pero al menos, espero estar ''emocionalmente estable''.