domingo, 3 de enero de 2016

Aclara

Cuando dejaré entonces, de añorar lo perdido. 

¿Cuándo?

Cuando dejaré de extrañar la sencillez de una sonrisa ingenua, de un beso sin malicia, de una fe sin imagen.
Cuando, ya no hará falta ver para existir, dormir para no soñar, correr para no estar, detenerse para observar.
Cuando entonces, la mente podrá borrar y atesorar lo sublime de un recuerdo, cuando podrá recrear las anécdotas y hacernos reír como pendejos. Cuando habrá amor y no sólo ganas de hacerlo.

Cuando, volverá la pasión por algo realmente eterno y la ilusión de lo efímero y pequeño. Cuando volverán los detalles y sobretodo, cuando volverá el interés suficiente para observarlos, recrearlos, hacerlos inolvidables.

Cuando volverá la chica que te quiso,
Cuando volverá la chica a quien quieren querer,
La que gusta,
¿Cuándo?

¿Será, que aquello que se va, no siempre vuelve?, como dicen.

Esa chica no se fue contigo,
se fue conmigo,
yo la hice,
para ti.

La hice para alguien que jamás llegó.

Y la destruí, también. La hice añicos. 
La esfumé por ese alguien que llegó y se fue, ese que se idealiza, ese que se construye, ese que no existe, porque no es más, que el reflejo de mi misma.

Se fue conmigo, porque me volví una sombra de ti,
me volví nada,
esperándote amor,
me volví nada.

Lo siento, pero no tengo nada que ofrecerte, más que sabiduría, por si quieres hablar,
No tengo otra cosa para honrar tu presencia, que un par de consejos, una sonrisa congelada
y unas inminentes ganas de huir.

Lo siento amor, te esperé demasiado,
demasiado para mi ávida fe.
No tengo nada para darte, que ésta que ves, la que se fue y ha vuelto adormecida.

Porque, a todas éstas. ¿Cuándo es que vienes, amor?.. ¿Cuándo vienes?

viernes, 28 de agosto de 2015

Catarsis de 4:20

Yo le dije alguna vez, mi psiquis hoy lo recuerda: "Yo te aseguro que vos sois lo mejor que me ha ocurrido en esta jodida vida.. Y yo, seré lo único bueno que vos tendréis en la tuya, amor mío''.
Serás?, lo dije en futuro continuo. ''Sí, -asentí-, primero tendrás que perderme''

 He sonreído y he seguido mi camino, tiempo después. He tropezado con recuerdos que me han vuelto loca y con promesas que me han dejado en pie. He sumergido la fe, a tal magnitud, que no me ha quedado más remedio que, elevarla luego y vestirme de humildad.
He mirado de frente al descaro, he confrontado el engaño y he llorado a mares para olvidar a un amor. Me he vuelto sabia, exigente, perspicaz, honesta, leal. Me he sentado conmigo, mirando al piso y al cielo pidiendo paz. He provocado guerras, he huido sin querer y me he quedado por estar. No me exijo y a la vez ando inconforme casi siempre. Soy mi yin y mi yang. Me han devuelto a la tierra y se han llevado una parte de mi. 
Comprendí, a ciencia cierta, lo de 'perderse para encontrarse'. Y sigo estando perdida y me vuelvo a encontrar. 
Nunca me gusta nada, porque creo que siempre puede estar mejor, creo que todo es necesario porque nada, nunca, es suficiente. 
He avanzado en mi, aunque no se note por fuera, me duermo siempre tarde, porque me gusta hablarle a mi órgano gris, exigirle que recuerde siempre no olvidar y que olvide, a veces, recordar. Dejo libros, películas, series y proyectos a mitad, creo que en el fondo, aún no me he familiarizado con los finales, felices o no. He aprendido a no exteriorizar mis emociones, a dejar partir a quienes no han podido o querido quedarse y no provocar sentimientos de culpa por ello. Si tengo que pasar por miles de penas y llantos, que sólo sea mi almohada la testigo y mis letras el desahogo.

He aprendido muchas cosas. Me conozco tan bien, que no podría describirme jamás. Y hacerlo para alguien, sería insultante y limitativo, poco creativo y sagaz, como no me gusta. He aprendido tanto, que tanto me falta por aprender... 
No soy la mitad, de lo que era antes, ayer, hace un año. No seré la mitad, mañana, en un año, de lo que soy hoy. Porque siempre busco expansión, aunque sólo sirva para tener una conversación de esas buenas.
"Ojalá todas tuviesen tu cerebro"... Recuerdo.

Cuál sería entonces la hazaña?. 

Podría llover todos los días porque igual me gusta,
podría pasar años tomando café todos lo días,
Todos los días, podrían ser iguales a 
otros días.

Pero vos, según todo lo que aprendí, sois lo mejor de esta jodida vida,
y yo,
Seré lo único bueno que tendrás en toda la tuya.

lunes, 13 de abril de 2015

¡Uí, Mesié!

Él me gusta. Me gusta muchísimo,
tanto como el café,
Me gusta, observarlo, nacer, continuar, crecer, desprender.
Me gusta vivirlo, exhalarlo, saborear su existencia,
como moca, recién hecho,
colado, con grumos o sin ellos.
Y consumirlo sorbo a sorbo,
despacito y con placer, de tomar
y saberlo mío.
Me gusta, como pasa de sólido al líquido,
de arisco a tierno.
De amor a odio,
de odio a pasión,
de pasión a permanencia, 
Con aroma y esencia. 
¡Qué bien olés, mi café!
Y siempre me acompaña en las tardes,
las tardes esas, donde el sol ya casi se esconde, y no hay nada,
ni día, ni noche, sólo es tarde... Y vos.
Me gusta sentir que está conmigo,
que me tiene en pie,
que me adormece y me da vida.
que me endulza, me sana y me salva.
Me gusta, porque puedo hacerlo y él puede hacerme a la vez.
Y endulzarlo si carezco de bondad y tomarlo fuerte si necesito valor,
Me da vista y oxígeno, me da luz y camino
Me mantiene aquí.
Yo a cambio, le doy mi compañía y mi lealtad absoluta,
Para que muera y reviva, le doy mis labios,
Cualquiera de los cuatro, que prefiera.
Me lee y me descifra, lo leo y se enfurece,
y me gusta rebelde.
Oscuro, con la piel tostada 'como la flor' de mi patria.

 Él es aquello, que jamás me gustaría perder,
quiero que esté aquí, total o
parcialmente.

Porque no quiero tomar otra cosa, que no venga de vos.
 
Nunca, podré decirte adiós, porque sos,
como el café. 
Un vicio, una delicia, gustoso, apetecible,
inolvidable.
 Me gustas, me gustas muchísimo,
Puedes irte las veces que quieras,
y volver,
e irte luego,
Defender tus ideas y pelear con las mías, 
¡como adoro eso de vos!
No importa, porque aprendí a quererte así, intermitente y diferente.
Atento.
Auténtico. 
Exquisito.
Te quiero así, porque me gustas! y no hay otra explicación
porque, de seguro, para alguien más, 
eres incomprensible.
Sin embargo para mi eres, como una buen café,
Estupendamente dulce y admirablemente fuerte.

¡Y oye, como me gusta el café!

martes, 6 de enero de 2015

Mágico?... Místico.

Viniste a mi, como prueba de tu astucia y mi paciencia.
Llegaste porque querías conocerme y conocerte, y
me enseñaste el valor del 'para siempre'
luego, del 'nunca', 
uno de los dos ha dolido demasiado.
 Nunca supe lo que era amar,
hasta que te fuiste,
ahí te amé como nunca.
 Para siempre.

Me quedó la inspiración,
y mi musa, de cabello azabache, piel bronceada y genialidades de varón,
Me quedaron tu risas bullosas y tu mal humor,
me quedó el afán de verte contento,
por encima de mi.

Llegaste para decir, que yo había calado en ti,
y lo mejor que había hecho mi atrofiada insensatez era,
haber pasado por la tuya,
¡Hombre!, que tendrás vos que mencionarme en tus suspiros,
si soy yo, quien tiene que agradecer,
tu maravillosa cercanía conmigo.

Te vi ayer, como un sujeto valiente, invencible e inmenso,
Hoy, en cambio, te miro como el hombre con más porrazos en los nudillos,
esos que son de batalla,
te veo golpeado,
aprendido,
exhausto, 
pero en pie.

Como Aquiles,
Eros,
Ulises,
mi Leónidas.

Tengo aún, tanto que aprender de vos,
que el alfabeto tampoco alcanzaría para narrarte después,
entendí que no viniste a mi para convenir,
sino, para escribir tu historia,
Que sepan que eres un combatiente,
de esto que llaman 'vida', donde
yo tuve el albur de coincidirla.

Y si es por mi, dije una vez, he de tenerte aquí.
Ironías de la vida que hoy sepa,
que las grandes sugestiones,
no están en el lado izquierdo de quien las inspira.





lunes, 5 de enero de 2015

Independencia

Yo estoy libre de mi, de mis desvelos sin sentido,
partiendome la nuca en dos,
Estoy libre de mi, de mis fantasmas a mitad de la noche,
de mis demonios al empezar el día, estoy libre de vos.

Yo supe amarte porque quise y  porque me dio la regalada gana,
que si fue tarde,
que si fue mucho,
que si arde,
que si fue demasiado,
que si te mando al demonio,
que si... te amé como nunca he amado.

Que después de ese infierno he quedado,
con una apoplejía que me acompañará de por vida,
culpa mía, imbécil, por de más, haberte dado,
el adorar más enorme que podía existir en mi misantropía.

Me dejaste ir porque quisiste,
como se dejan ir las cosas que no tienen valor en ningún mercado,
yo ni siquiera he dejado ir esas cosas, me refiero a lo que diste,
aquellos sollozos que me han marcado.

Y ni hablar de tus besos,
que han hecho metástasis,
que han dejado huella,
que para yo salir de esa crisis,
de poder arrancarlos,
he de arrancarme la piel, el alma,  las pestañas,
el cerebro, las venas, la botella.

Que no sé escuchar mi jardin con enanitos,
mi nothing else matters,
sin dejar de verte tan bonito,
aquí donde dolés,
donde hay tantos reproches,
donde tardarè en olvidarte,
19 días y 500 noches.

Y a todas éstas, sigo libre muchacho,
libre de tus reclamos,
''ya no sos la misma mujer, te necesito''
abogando por alguien,
a quien ya habías condenado.

A donde es que voy sin vos, 
a cualquier lado seguro,
ya no llegaremos juntos a ancianos,
a mi soledad yo si le he puesto apuro.

No sólo los esclavos han de soltarse las cadenas,
de mis demonios y querubines apuesto adversidad,
de mi silencio sin adiós, a que será tu condena

y para el mío de hoy y para siempre, mi libertad.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Zona de Reclamo.

     El caso, es que para esto, tengo pocas palabras. Fuiste vos quien me devolvió la fe, que creyó en mí y que me dijo ‘’no terminarás sola’’. Tuviste la mejor versión de mí, sin errores y con la fe convincente de que nunca iba a dejarte a la intemperie, lo prometí y nunca hago promesas.

     Suena como la típica confesión de ‘’la chica que lentamente muere de amor, mientras ve al amor de su vida, con otra’’.  Éste no es el caso, me refiero, a que no te amo, ni siquiera te quiero y definitivamente no eres el amor de mi vida. Trata de un ego herido, has tenido las agallas para buscarme rápido un reemplazo, te he visto sonreír como lo hacías conmigo. Y me siento afortunadamente egoísta, sobretodo, porque yo sigo aquí, queriendo ser mejor y no sé, si lo he conseguido.
¿Quién diablos se imagina que pueden tan rápidamente olvidarte, después de haber dado hasta lo que no es tuyo?
Hasta el alma, me refiero.

     Es un estado de inconformidad absoluta, de molestia, de piquiña.  De ver a tu asesino suelto y siendo feliz.

     Siempre me digo, que no lo mereces, no te odio, no te deseo algún mal (intencionalmente). Pero no es justo que seas más feliz que yo, no aún. O tal vez, lo merezca por ser tan egoísta. Pero es válido ¿no? Fuiste mi verdugo.
No me comparo con ella, ni siquiera me hace falta, no es cuestión de autoestima, sé lo que di, y también sé, que no te darán eso dos veces en la vida. Sé también, que no mereces estas letras, no me importa porque sé que nunca sabrás de su existencia. No quiero ni tengo nada para darte, no lo mereces, no mereces ni verme de lejos. Soné herida, si, quizás recordé que ofendiste mi amor.
Se me olvidó quererte y recordé como quererme, me quedaré siempre con eso. Quizás ella sea la mujer de tu vida, o una más, quien sabe. Quizás nunca sepa que tienes 3 distintas maneras de sonreír, ó que me miras de reojo cuando me ves a lo lejos. Quizás ella si sea el amor de tu vida y vos el amor de la suya, o lo contrario, quizás… Quizás te dure más la felicidad que a mí, ó solo que la mía ha tomado un atajo. Quizás fuimos la causalidad y el desquite. Tal vez, algún día logre olvidarte y vos… Recordar que te quise como tal vez, nadie más lo haga.


Suerte.

domingo, 24 de agosto de 2014

A Ella y a Vos.

     Ella sueña contigo y al despertar empieza su pesadilla, porque no te encuentra. Te busca en todos los rostros que se le cruzan por la calle, y lo peor, es que allí si te consigue. 

No quería escribirte porque en el fondo sabía, que aunque te adoraba con su ser, ya no te necesitaba, sólo tenía miedo, miedo de no ser la misma y miedo de no volver a sentirse viva. Se demostró a si misma, que podía seguir sin ti.. Y de hecho, lo ha hecho. Yo escribo hoy, de esa que pasa un domingo entero en pijama, y que anhela en pasarlo a tu lado. De esa que contaba tus sonrisas y tus grados de frustración, que adoraba verte molesto para contentarte a besos. De esa, que jamás te hubiese dejado caer, a menos que lo hicieras directo a sus caderas.

     Esa, que precisamente y de la forma más masoquista te extraña, y aunque su nivel de positivismo y fe sea tan jodidamente alto, te dedica unas lágrimas de vez en cuando. Ella, se ha aguantado las inmensas y absurdas ganas de salir corriendo a abrazarte cuando te ve de lejos. Ella, no lo hace... Porque sabe perfectamente que tú ya no estas. Ahora, sólo eres un incrédulo arrogante y rechazante del amor, ahora, sólo eres el hombre de hierro que se conviertió en algodón, y que se niega a creerlo. Que corre por el temor de sentirse indefenso, quien jamás imaginó que una simple mortal podría partirle sus piernas y ponerlo en jaque. Corres por ti, de un lado a otro, siendo egoista, y si que es válido. Al final, no hay nada de egoismo en el amor. 

Ella sigue donde está, inmóvil y pacífica, paciente y congelada. Sabiendo que no pasará nada, aunque sigue siendo tan ilusa como para creer en un ''Aún se puede...'' Idiota, no ves que esto siempre se ha tratado de dos?.

De cara a la pared, porque el mundo afuera no le importa, aprendió a reir, porque le amputaron la sonrisa, aunque sabes, creo que eso ya lo habían hecho antes de ti y disculpa que te quite protagonismo. 

Creo que ella seguirá en eso, que detesto, ya sabes.. triste. Hasta que logre acostumbrarse, sabe que no me agrada en lo absoluto verla de esa forma y desaparece, vuelve a caer y se vuelve a ir, hasta que se aferra a un granito de alegría a su alrededor. ''Es lo que pasa cuando vives enamorada del amor, te vuelves débil'' le dije. Soy su conciencia y su parte centrada, pero nada, esa mujer es sentimiento, no lo viste?, te confesó sus demonios, sus miedos, sus sueños y sus secretos.. Te fuiste. Y mira que no te juzgo, nadie nació con la valentía ensayada.

Desde que ya no estas. soy yo la que camino por la calle, la que trato con la gente, la que sobre-vive, la que está, bueno.. Excepto por esas veces donde se voltea y no te ve, en esos días vuelve ella, y la dejo, porque sé que necesita recordar que no estas, que salga de ese mundo de ilusiones y que acepte que en su realidad no estarás más... Déjala, ella se acostumbra a tu desacostumbre.

De esperar sabe muy bien, de darle tiempo al olvido también, perdona que a veces, yo le pida que no olvide olvidarte, aunque sea poco probable, eres una herida que hay que mantener viva, por eso de que 'cuando el amor muere, el desamor es vida'.. Si, eso lo digo yo. 

Hoy escribo por ella, por la que te espera, la que te adora, la que te conoce, la que te llora, la que te extraña, la que sigue siendo tuya a pesar de tus hazañas. La que sembró un amor más grande que su orgullo, a ella le dije que no te quisiera, porque sé que ella... La de antes, no quiere quererte, y yo.. La de ahora.. Tampoco.