sábado, 25 de mayo de 2013

La que nunca te dí...

    '' No se en realidad como empezar, podría ensayar mil veces, hacer varios borradores y enviarte el mejor, pero prefiero escribir el real.

     En una de estas tantas madrugadas, donde vos sos la razon principal de mi insomnio, decidí escribirte otra vez, está de más decirte que te extraño y que sin ti me siento imcompleta. No se, a ciencia cierta, que fue lo que pasó, supongo que te cansaste de este trato. 
     He buscado miles de maneras de hablarte y buscarte, saber de ti, lo que sientes, y creo que mi tarea ha sido reprobada.
     No se, porque no llegaste aquel sábado cuando te cité, y más de una vez me dije ''esta es la última vez'' siempre tengo la necesidad de necearte, molestarte y buscarte. Hace casi un mes que no te veo y quiero hacerlo, pensé incluso aparecerme en tu casa una mañana, como esas tantas veces... Ahora no soy la que estoy afuera... Pero tuve miedo a tu reacción, lo pensé mil veces, pero tuve miedo, nunca te temí, ni siquiera aquellas veces cuando te vi molesto. Pero esta vez es distinto, he tenido que soportar tu indiferencia, y mi gran demencia de sentirme fácilmente reemplazable.

     Yo sólo quiero saber que piensas, que sientes.. Porque no puedo aceptar y asimilar, que todo lo que vivimos se vaya a la basura por algo que se pudo arreglar, se que buscaste hacerlo y mi malcriadez te emboscó. y no me rehuso a buscarte o verte.. Necesito verte! al menos para que me despidas de frente, ¿por qué no lo has querido hacer?.

     No hay día en el que no me levante pensándote, preguntándome ¿Qué nos pasó? no hay noche que no te llore, no te piense, no te ame, no te extrañe. A veces me repito a mi misma ''él está bien sin mi'' pero yo se que no y eso me duele más, porque a pesar de todo, yo siempre querré verte feliz. Y éramos tan felices, que no se que hacer, no se que decirte, este dolor es más desgarrador que cualquier otra cosa, siento que se me fue la vida y de nada me ha servido llorar, gritar, golpear lo que veo, porque ni con ira he podido arrancarte del pecho.

     Sería muy egoista de mi parte decirte ''vuelve'' porque desconozco tu sentir hacia mi. Pero para que mentirte si sabes que no quiero que te vayas, quiero verte y abrazarte, sentirte, como las veces que preocupado te acostabas en mi pecho, cuando acariciaba tu cabello, o, sin gesticular palabra nos deciamos todo con un beso. Entiendes la conexión que tenemos? que aún estando lejos, te he sentido aquí.

     No se, que ha sido peor, si pasar meses sin hablar contigo, sin escribirte yo primero o ni siquiera respuesta de un te amo. Aprendí, a ''escribir cuando no me escuchan'' y lo he tomado además, como desahogo, como distracción, para no pensarte y recordar tu risa, es que extraño hasta a tu familia. Yo no decidí que te fueras, aunque siento que hice poco para que no lo hicieras.

     Muchas veces, me dijiste que estabas acostumbrado a despedir con fuerte base y decisión a las que no creias correctas, las que pasaron antes de mi, conmigo en cambio, no haces lo mismo, te desapareces y me dejas en el vacío, en una muerte lenta, que puede asumirse como venganza, en una resequedad por dentro. No sonrío igual, no hablo igual, vivo distraída y desganada.  Si me vieras por un huequito, aunque sea por lástima no me hicieras tanto daño.

     Busqué motivos para odiarte y aun asi te considero un gran hombre, tan vos! tan imposible de olvidar.

     Debes pensar, cada vez que te escribo que soy una necia, terca y testaruda. A lo mejor, asi me siento. Pero quiero que me digas en mi cara que me vaya, que no me quieres, y aunque eso no evitará el dolor, al menos, tendré claro que ya... se acabó.

     Amor mío, eres tan amor mío, tan mío que te siento tan mío, que presiento que te pasa, eres esa droga de la cual no me quiero desintoxicar. Alguna vez te dije, que no quería volver a ser la misma y tristemente no llego ni a mi sombra.

Se que he sido grosera, que nos hemos hecho daño, que soy malcriada, orgullosa o solía serlo, porque con lo que he hecho, el orgullo no tiene cabida aqui. Pero nunca he querido irme de ti, las veces que me buscaste estuve alli para arreglarlo, por más furiosa que estuviese, y me molesta que no quieras decirme ni tomarme en cuenta al menos para botarme, ni eso merezco?

     Te he necesitado estos días y no has estado ni como amigo, es patético que aún conociéndonos tanto, no nos hablemos siquiera, aunque entiendo tus razones, y tus motivos para no estar... En serio no quieres estar?

     Ya es costumbre para mi, cerrar mis ojos y verte, recordar tus ''te amo'' entre besos y ropa menos; la vez que estreché tu mano y la de tu madre al mismo tiempo, cuando le hablaste tan bonito a mi papá de mi, cuando conocí a tu familia, las peliculas, las tareas, las veces en tu cama sin hacer nada, los abrazos, los besos, las doce líneas, los momentos, las lágrimas, los mensajes y las madrugadas... Yo sigo enamorada de eso, y de lo que eres hoy, tu malhumor, tus ocurrencias y tus mordidas de cachetes... Ya yo no se si soy la mujer con quien quieras estar, pero lo cierto es que tú nunca te has ido de mi vida.

     Quiero tantas cosas, y siento que quedamos a medias, que faltan cosas por cumplir, que podemos firmar acuerdos, no sé, me siento estúpida, pero creo que esos son tus efectos secundarios.
     El hecho es que, ya no soy la misma y tú tampoco lo eres, pero no sé, a diferencia de otras veces, no me he querido rendir, hay algo que no me deja irme.

     A lo mejor, y tú estés en paz asi como estás y eso es válido, cada quien busca la felicidad en sus distintas formas, aunque muchas veces sea un puto camuflaje. Pero tú conoces mi realidad, se que se puede vivir sin el amor de la vida, aunque para mi sea una teoría obtusa, siempre y cuando se pueda empezar de nuevo.

     Contigo es con quien soy real, pese a mis defectos, siempre fui yo, y creo que es por ello que están. y yo se quien eres, lo que te duele, lo que te enfurece, lo que te calma, lo que te da fuerzas, no se si te conozco demasiado o que nunca te conocí, estoy confundida. Se que tambien, necesitas lo que no he sabido darte y que está en mi... Yo tambien necesito, no te puedes alejar.. No lo hagas..!

     No se, si es insistir, buscar, masoquismo, pero quiero verte, sabes que no soy cobarde, pero sola no puedo, necesito que pongas de tu parte si todavía quieres y ojalá que si. 
     Esto no es capricho, no es ilusión, esto es, eso que duele desde que no estás, es la mitad que me falta... El árbitro que ha sacado tarjeta roja y con quien peleo para no salirme del juego porque resulta que amo el fútbol.

     Pensé en quemarla, como tantas otras... a ver si arranco de una vez todo esto que quema, pero pienso que esta terapia es mucho mejor, a ver si, en una de esas logro transparsarte esa ilusión congelada que tienes, y de recuperar lo más hermoso que nos ha pasado a ambos.
  Piénsalo, yo te sigo esperando para cuando me quieras observar, observar de nuevo... 
Pero no te demores que duele..te amo...''


Esta carta fue escrita el 20 de abril de 2013 a las 04:15am
Y es la única que sobrevive de las tantas que te escribí y que quemé... Hoy las cosas no son iguales, y aunque me reine la confusión y no sepa que hacer, quise dejarla aquí por si algún diá te preguntás como fue mi travesía sin ti.

Conquista a una chica que no lea


     Quizás estas instrucciones les sirvan a los caballeros que creen poder atrapar definitivamente el corazón de una mujer, olvidando que éste no sólo es un gran enigma, si no un baúl de dudas, recuerdos ajenos, historias caducadas, miedos, traumas irreparables y expectativas de fábula, casi inalcanzables por cualquier mortal.

     Fijate en una chica que no lea, sique tu vida con normalidad, asiste a clases mira a las de tu aula, observa a las más bonitas de la facultad, pídele el número a la nueva del curso y sedúcelas con esas palabras que te han hecho tan famoso. Observa, desde lejos a la nerda intocable del librito, la que nadie cree interesante, actualizada, ni divertida. Quédate con la que habla de modas todo el tiempo, la que escribe más con caritas que con palabras de sentido común.

     Quizás necesitas a esas que dicen que 'sí' a todo sin preguntar ni indagar, las que harian cualquier cosa por caer bien, por ser aceptada, las que cambia su credo por cualquier persona que cree premiar.
     A las que hacen un buen papel imitando que te escuchan, cuando ni oirte está en sus planes, cuando descifrar no está en su lista, estudiarte no la motive o de esas que coleccionan tantos zapatos como amorios.

     Pero si por el contrario, decides arriesgar tu habilidad de conquista con una jóven distinta y no me refiero que sea la mejor que haya pisado el planeta, me refiero, a esas que no se conforman con palabras bonitas, con postales medianamente hechas y con momentos regulados, entonces, deberias saber que ese tipo de mujer ya está acostumbrada a los finales, al leer tantas veces como el héroe no queda con la princesa, muere o tal vez si son felices para siempre. Sacarla de su mundo, es ofrecerle uno mejor, sus expectativas son altas, es inteligente, analítica, persuasiva, guerrera y un tanto peligrosa, una chica que básicamente espera que el chico que salga con ella sea un loco de remate.

     En esos días, finge escucharla aunque no te importe mucho lo que diga, aunque cuidate si te pilla distraído y te pregunta algo que ya te haya dicho! Hazle sentir que la mesera del bar, la puta de la esquina y Megan Fox no son más interesantes que ella, eso es lo que ella espera, sorprendela con una nota hermosa, real, llévala a sitios interesantes, se conversativo, defiende tu ideología, y si acaso, nota que es diferente a la suya, discutirá, esas peleas ideológicas son buenas. 
     Nunca, trates de cambiar lo que piensa, mas bien, demuestrale que quizás no sea tan verídico como ella cree, respetando sus límites y estándares, comprendiéndola casi tanto como ella ha logrado entender cuando le has confesado algo importante.

     Entonces, la chica que lee, se dará cuanta enseguida, y puede que te enfrente o que se aleje, porque ella puede sentir el final, el centro y el inicio mucho antes de que empiece.

     Quizás valga la pena, quizás pierdas el tiempo, quizás sea afable haber sacado por un efímero momento a la mujer que soñaba en secreto, que entre tantas espinas pudiste ver el color y el fondo real de la rosa.

     O tal vez, a lo mejor... Se te haga muy complicada la cuestión, típico de las chicas que leen, y prefieran entonces permanecer en la seguridad de su libro, si el héroe que tanto ha esperado no ha llegado, ella no perderá su tiempo con sapos.

     No digan que no se les advirtió, no salgan con una chica que lea, 
                                              

 o mejor.... Alejense de las que escriben.

viernes, 17 de mayo de 2013

Estas líneas llevan tus iniciales

     Se que tú no estás para leerlo, ni yo para comentarlo. y aunque quizás sea tarde o temprano, te darás cuenta que ya es tarde, como lo hice yo.
     No se trata de quien tuvo la culpa, ni siquiera se trata de ti, tú ya eres otro y así decidiste ser, no fui yo, ni lo que vivimos, ni la intensidad en la que mis brazos alguna vez te envolvieron, ni las veces que corrimos jugando como niños, ni los besos que decían más que mil palabras.

     Esta vez, se trata de mi, y de lo irremediablemente rota que estoy. Estoy convencida que no es el hecho de no tenerte lo que me apuñala los pensamientos, si no, los recuerdos que son tan impetuosos que no me dejan respirar, y es también quizá, lo que me faltó por hacer contigo.
     Me tildo de perfeccionista, cuando la perfección la encontré en el espacio adyacente que dejan los tres lunares de tu cuello, las cuatro sonrisas que tenias o tus cinco poses para dormir...Yo y mi habilidad con los números, tú y tu habilidad para haberme hecho sentir la mujer más amada del planeta y ahora la más vacía. 
     Entre mis largas noches de penurias, intentaba como cruel bohemia del amor encontrarte algún defecto, y aún disparando en mi pecho, te encontraba igual de maravilloso. Dicen que las mejores historias son las breves, y si eso es cierto, leeré mil veces la nuestra, que ni siquiera ante los ojos de Benedetti hubiese resultado tan prodigiosa.

     Primero te conocí a ti y luego a mi, se indudablemente lo que eres capaz de hacer, y se también, lo que soy capaz de reaccionar. Me enseñaste, entre tantas cosas que se tienen sentimientos o se tiene cordura, yo hoy soy lo primero, y es que, aunque trato con todo mi corazón envolver tu frío cuerpo con mi calor, no lo he conseguido, a pesar de todo, no es tan malo tener la cordura, no?. 

     Tú hoy, puedes respirar, comer, dormir, salir, estudiar, vivir, compartir, reir, llorar y seguir.. Sin mi, y yo igual, pero, en mi caso, es de forma automática, como lo eran mis manos en tu cabello y en tu espalda, me siento como robot. Te confieso, que tengo miedo, y me aterra la idea de no volver a sentir por nadie más lo magnifico de lo que es amar, que a nadie vuelva a mirar con esas ganas de no querer que se vaya, y a tocar como si yo tuviese cual socia, las regalías de su cuerpo.

     Me aterra que, pasen los años y me sienta cual Gioconda, incapaz de sentir algo tan real y tan puro como lo que tú de mi eres dueño, volverme amargada buscando lo perfecto, o peor aún, haberlo tenido.. Quizás, mis fuertes emociones te alejaron, te hicieron frío, cortante, te rompieron, pero, como saber actuar ante algo que jamás había sentido? me desbordó de una manera incontrolable, y es que, jamás pensé que tanto amor.... Bueno, palabrerías de que todo en exceso es malo; aunque un exceso de tus besos no me caería mal.

     No fui nunca la mujer que soñaste, sólo la que te quitó el sueño un par de veces, y aún así me siento halagada, tú eres en cambio el hombre que me cambió y me hizo mejor.
     No son doce líneas, ni tampoco es un libro de 200 páginas, ni es tampoco, la historia que quería contar, aún no quiero despedirme porque se me hace tan difícil empezar de cero y olvidarme de los recuerdos y de ti. 

     Vaya si no me haces sentir! que aún en tu frialdad te sigo queriendo, más que antes, al natural, con tus iras y con el monstruo que llevas dentro, entre todo lo aparentemente malo, yo supe ver tus miedos, tus dolores y lo que de verdad era real para ti.. Supe siempre que eras rudo, fuerte y riguroso, pero detrás de eso siempre existió un hombre dúctil, suave y flexible.

     Se que las cosas cambiaron, que ya no eres y no soy, sin embargo, y se que está en tu decisión, no permitas que yo ni nadie te convierta en un iceberg.
    
      Obviamente, me duele el hecho de ser hoy una más en tu vida, y quizás, hasta un mal recuerdo, líbreme Dios de ello! No te diré que no me gustaría verte llegar, o al menos verte, 
pero entendí que cuando se quiere como yo a ti, se quiere el bien, y aunque sienta romper mis costillas, aunque llore y un par de noches más, o el resto de mi vida, debo respetar lo que te haga feliz mi amor.

     No era así que quería contar nuestra historia, aunque aún se siguen enamorando de nuestro comienzo, igual que yo cada día, prometo que pase lo que pase nunca dejaré de relatarla..


Porque eres tan jodido y tan hermoso a la vez, que provoca leerte y descifrarte toda la vida.