Ella iba por la vida, sin ir y sin venir, más bien, la vida iba por ella. Naturalmente apática y cerrada, típica humana que esconde su propia vulnerabilidad aparentando ser, irrompible, desinteresada y distraída. Envidiablemente exitosa, con una carrera en pleno auge y con un salario que cualquier varón semejante pudiese envidiar.
Ante la sociedad, solía ser una mujer feliz, plena y capacitada, en parte, era así, no había, hasta ahora; alguien que se le asemejara, que le ganara, alguien que pudiera convencerla que el cielo se pinta de colores después de una tarde lluviosa, para ella, simplemente era azul.. O gris, dependiendo de su ánimo. Manejaba los negocios como toda una profesional, incluso, en donde no lo era. ¿Qué más podría pedir una mujer?... De naturaleza inconforme, sabía que le sobraba arrogancia y le faltaba calidez. Esa que da un buen brazo en su almohada acariciando su cabello.
Detestaba, por supuesto, las noches, donde se encontraba pensando y no razonando. Le encantaba su soledad, pero no estar sola. al fin y al cabo, era una mujer, con dudas, con contradicciones, preguntas y definiciones. ''Debo dormir, o mi genio mañana será terrible, deja de pensar estupideces, que tú así estás bien.'' se dijo para si misma, mientras sus ojos se cerraban contemplando, el lado izquierdo de su cama... Vacío.
El día empezó como cualquier otro, un buen baño, un desayuno ligero, ropa de marca y su perfume Victoria's. Sus gafas, su laptop, las llaves del carro, de la oficina, la comida del perro, cerrar todo bien, en fin, salir para seguir haciendo lo mismo. Ese día, era el cierre fiscal, sabia que tendría mucho trabajo, le daba pesar el sólo pensar en ello.
Llegó a la oficina y le anunciaron que tenía que hacer un viaje de improvisto, irse fuera de la ciudad, a una junta con un par de socios, presentar los balances y estados financieros, para futuros inversionistas. ''Despejaré mi mente, al menos.'' -pensó-
El viaje de 4 horas le sirvió para meditar, escuchar algo de su música favorita, leer algo de sus autores favoritos, hojear las revistas de finanzas y quejarse del pésimo servicio del avión, lo que todos, mayormente hacen.
Llegó a la ciudad, al hotel, a la habitación, con una agenda preparada, tenía que vestirse con avidez para no perderse el almuerzo con los ejecutivos, y así lo hizo. Llegó 15 minutos antes de lo propuesto, aliviada de seguro. Pasaron esos 15 minutos, luego, 15 más, 30, 45.. Empezaba a exasperarse, cuando recibió un mensaje diciendo que la junta se postergaría hasta el lunes, pues los ejecutivos ''tenían otros asuntos que atender'' ... ''Acaso, yo no soy parte de sus asuntos'' -refunfuñó-
Se disponía a dejar pago el café que pidió durante la espera, cuando un mesero se le acercó, ofreciéndole un refresco 'cortesía de la casa'.. ''No gracias -dijo- sigo al pie de la letra mi dieta-''. Lo supuso -dijo él- por eso lo envió light...
Lo envió? quién? -preguntó- El chico que está en la barra -contestó el mesero-
Ella volteó y vio a un joven que le sonreía, ella le devolvió la mirada con descontento.
Él, se levantó de la barra y se aproximó.. ''Me preguntaba porque tomabas café, a estas horas del mediodía.. y llegué a la conclusión de que eres ejecutiva, y un tanto adicta a la cafeína, por ello, opté por no repetir tu petición y te invité un refresco, light por supuesto, pero con igual porcentaje de cafeína..''
Ella no sabía si sentirse halagada u ofendida, ''Me parece un abuso de su parte, considerando que no lo conozco, ni me conoce...''
''Es obvio que los que no la conocen son esas o esa persona que no acudió a la cita, porque de ver su cara de enojo, no hubiesen faltado, jaja''
Ella frunció el ceño, pero se imaginó en ese trance y el comentario le pareció gracioso, esbozó una media sonrisa.. Y él, de la misma forma alargó su brazo: ''Rafael, un placer.. y mi placer al conocer a? - Dianella'', -respondió con formalidad-
Decidieron entonces, pasar el rato y almorzar, ya estaban allí, que más se podía hacer?
''Así, que tú vienes a todos los restaurant's y cazas chicas, con ese discurso que acabas de darme.?...
''No, sólo a las ejecutivas adictas a la cafeína que dejan plantadas.. '' y sonrío.
''Ingenio''. Dijo en su mente, Dianella, Maravilloso ingenio...
Pasaron unas dos horas, él no paró de hablar de su carrera universitaria, de lo mucho que quería progresar, y ser un destacado ingeniero. Ella, si cruzó dos palabras, fueron mucho.. Mujer cerrada, mujer de secretos, de miedos...
''Permiteme pagar la cuenta -dijo ella- por hacer amena mi tarde''- antes que él dijese una palabra, ya habia llamado al mesero y sacado su tarjeta de crédito.
''Un placer, Rafael, cuidate...'' -dijo al estrechar su mano- ''El placer fue todo mío madame .''
Pasó el fin de semana en reuniones, hasta que tuvo el dichoso encuentro con los inversionistas, y como siempre, todo salió a la perfección, invertirían en la empresa. Ella estaba contenta, ese agrado que ya había experimentado, acostumbrada a ganar.
A la mañana siguiente, sonó su teléfono, era un mensaje de un número claramente desconocido por ella, ''Buenos días, es un atrevimiento lo sé, sólo quería saber si aún sigues en la ciudad..? creo que te debo una taza... R.''
''R?'' -se preguntó- Y quien carajos es... -recordó- ahh, el cazador del restaurant. respondió el mensaje: ''Hola. sigo aún en la ciudad, pero esta noche, sale mi avión, asi que necesito descansar, gracias por la invitación..''
5 minutos más tarde suena el teléfono, Aló-contesta ella-
Y entonces, a donde iremos hoy, por esa taza de café que te debo?
Pero, yo te he dicho que no! -aludió ella-
Me has dicho que no?, en ningún momento... Cito: ''Hola. sigo aún en la ciudad, pero esta noche, sale mi avión, asi que necesito descansar, gracias por la invitación..''
En algún lugar del párrafo, dice ''no''? -preguntó Rafael-
No-repicó ella- pero ha de suponerse que...
que, me diste una excusa, fácilmente removible... -dijo con seguridad Rafael-
Ashh!! Se sintió jodida, por primera vez, y sólo para comprobarse que ese sujeto no valía la pena, aceptó su invitación.
Esta vez él se enfocó en ella, al preguntarle porque su distancia con la sociedad, el trato, los hombres, la compañía.. Ella sonriente respondió: ''Tengo éxito, supongo que eso ha alejado a los hombres que no soportan la competencia..''
''No, esos hombres a los que te refieres son mediocres, no hay nada más endiabladamente sexy que una mujer exitosa e inteligente.'' -respondió él-
''Entonces, como soy del diablo, estos ángeles corren, jaja'' -respondió-
''Preferirias ser un ángel?'' -preguntó Rafael- No! -respondió- me gusta ser ambas, el cielo el suelo, lo real y lo ficticio, la santa y la puta.. El equilibrio.
Buena respuesta! -halagó él-
Soy una mujer camaleónica sabes? en la ausencia de otras virtudes, he aprendido a conservar mi astucia, -respondió-
Su café terminó y decidieron caminar hasta el hotel donde ella se hospedaba, en la puerta, hubo un intento de despedida, esa misma tarde saldría su vuelo. se miraron, y él alargó su mano y con delicadeza rozó el suave rostro de Dianella...
Él, la observó, como quien mira una pieza totalmente pura e inexplorada, ella al notarlo, denotó una media sonrisa acompañada de un inexplicable escalofrío, como presunción de saber lo que vendría después... Lo besó, la besó..
Su avión despegó y de su mente, no salía ese momento, ''ya pasé esa etapa de mariposas y jodencias'', replicó.. Se dispuso a leer, a escuchar música a pensar.. y en todos lados estaba él.. ''Que patética me veo pensando en alguien que probablemente no veré jamás..''
Aterrizó su avión, pero no sus ideas.. algo de ella, se había quedado allá.
Pasaron 15 días, cuando su teléfono sonó:
''Cómo has estado..? R'' de sus labios una sonrisa tonta trato de discimularse.
''Mi humor ha estado pésimo hoy, y llevo horas tratando de drenarlo, de alguna manera. y tú?''
''-Yo me levanté de la misma forma, pero te pensé, y decidí escribirte, he ayudado-?''
''en gran parte..'' Respondió ella.
Ese día hablaron hasta altas horas de la madrugada. él finalizó con un ''Me encanta como es usted..'' Que estaba pasando entre estos dos?
''Buenos días'', dio el primer paso por fin Dianella.
''Me causa gracia como ver que me has dado los buenos días, sin antes yo despertarte'' -respondió él-
''Ah entonces, soy una buena distracción para usted?''
-Distracción? eso suena jocoso y poco acertado, eres más que eso-
Dianella sonrió.
Hemos hablado mucho y no te he preguntado tu edad -siguió-
-Por qué la curiosidad acerca de mi edad?-
Es una pregunta básica, yo tengo 23 por ejemplo..
-Para ser tan básica, le dan mucha importancia, y soy ligeramente mayor, tengo 32 años-
32? joder! soy un niño..
-Jajaja! el señorito complejos..-
Fue un chiste, no tengo tantos complejos como para ese título, y pues, siendo totalmente honesto, tengas la edad que tengas, no dejas de ser fascinante..
El poder aplastante de las letras!! eso era lo que había descubierto Dianella, desde la llegada de este individuo a su vida.. que ahora la hacía pensar más de la cuenta y.. extrañar, verdaderamente extrañar..
Con sus buenos días acostumbrados, él la sorprendía..
''Agradeciéndote de antemano, por ser el autor de mi primera sonrisa del día..'' respondió.
Pasaron los meses, ellos hablaban cada vez que tenían tiempo, por chat, por mensajes, por voz, por emails, las ocupaciones de ambos le impedían hasta ese momento verse.. las madrugadas eran las mejores, las que valían la pena el humor somnoliento de otro día.
Una madrugada de desvelo Rafael, decide aparecer de nuevo...
''Cuál es la causante de tu desvelo?'' pregunta Dianella
-pensar, pienso mucho, y eso termina agotándome y ayudándome a dormir-
''Si, no hay algo más agotador, que el uso constante del pensamiento, hace años, que yo no sufro de ese mal llamado 'insomnio'', dijo ella.
-Prueba desear a alguien y tenerle lejos...- dijo él-
''Que tanto agota eso?''
-oh! no tienes idea-
Ella empezaba a comprender, que si agotaba no sólo mentalmente si no, animicamente. ya era algo constante el paso de ese enigmático hombre por su cabeza, sonreía al recordar sus conversaciones, ese beso, como jovencitos, como amor.. de eso que ellos dicen. Que ella, jamás había experimentado..
Algunos habían pasado por su cama haciéndola estallar de placer, pero él, con sólo palabras, había logrado nacer en ella un mundo de sensaciones..
''Esta historia, si le podría llamar así, son como las que acostumbro a leer.. me mantiene constantemente atrapada..''
-Me encanta tenerla atrapada.. Cómo son esas historias que acaparan su atención?-
''Esas donde los hombres son los suficientemente decididos, ingeniosos como para mantener una conversación interesante,y cautivar a una mujer.. Aún, TENIÉNDOLA LEJOS...''
-Me fascinas, mucho, para lo lejos que estamos-
''confesiones de madrugada?''
-Puedo hacerlo a las 3 de la tarde cuál sería la diferencia..?-
''Que, la madrugada, según utopías, se pinta más de sincera..''
-Para mi las madrugadas, son sólo madrugadas...-
''Tal vez, pero hay esas que tienen un toque especial... Buenas noches, R.''
Todas las noches se despedían como par de adolescentes enamorados, no hacía falta corazones, ni gestos si en dos palabras se erizaban la piel el uno al otro.. ''eso es poesía, es arte, sentimiento o al menos, es su gemelo''.. Pensaba Dianella.
Una noche al despedirse mas temprano de lo normal..
-Buenas noches, que tengas un reparador sueño- le deseó él.
''Igual para ti, un beso'' respondió ella.
-El beso me lo debes..-
''Y seguirá así, por ahora''
-Lamentablemente-
''Al contrario Srto, R. es un pase libre para su ingenio... Dos besos, hasta mañana..''
Pasaron dos meses, y tres.. El teléfono de ella no sonaba, le marcaba y no caía, acostumbrada a que las cosas salieran tal cual ella las quería, se sentía aplastada de forma abrupta por la incertidumbre.. de no saber que hacer.
''Hay algo más patético que perder el tiempo esperando?'' se preguntó para si misma, cuando la nostalgia en sus crueles ataques, estiraba su paciencia...
El olvido no es más que un simulacro.. donde nadie puede, aunque quiera: olvidar!!
Donde estaba? se volvió tan predecible para él, que su astucia se aburrió de ella, pensaba miles de cosas, su mente le jugaba sucio, estaba en un verdadero karma..
Decide enviarle un último mensaje:
''Ojalá pudiera decirte que estoy sana, que mis demonios no son tan grandes, pero no es el caso. y a veces pensaba que no merecía tantos elogios de tu parte, en realidad, yo no soy tan buena.. ellos te alejaron quizás, o mi pronta cercanía.. no hay nada más, cuidate R.''
Una lágrima recorrió su cara, pero enseguida la desapareció, en su intento de mantenerse firme..
Esa mañana del domingo, tocaron a su puerta, era un ramo de flores, con una postal, al abrirla, se podia leer a puño y letra: ''Odio haber sido tan descuidado como para hacerte creer que eras tan dispensable, estoy consiente de esos demonios, y se a ciencia cierta.. que debo hacerlos a un lado, para hacerte ver lo que yo ya vi.. lo maravillosa que eres... R''
Sonrió, y al voltear, Rafael estaba parado en la puerta, con dos cafés instantáneos..
Ella corrió, lo abrazó y le plantó un beso...
-Nos debemos unos cafés señorita..-
''Sin azúcar, R?''
-Como siempre...-
''Que bonito terminó esta historia'' exclamó ella..
-Terminó?, las letras nunca terminan, esto ahora es que empieza, madame...-
''Cazador cazado?'' dijo ella, sonriendo.
-Felizmente por cierto- respondió él.
''Y si nos equivocamos?'' preguntó ella con miedo..
-Qué hacen los cazadores?, vuelven a cazar, día tras día..-
''Es decir que... te irías?''
-Si, al mismo restaurant, estaría allí el mismo día, a la misma hora, para cazar a la hermosa ejecutiva, adicta al café..-
Sonrieron, en medio de un beso.